Hola a todos:
Hace unos días pude asistir a un "espectáculo de magia", más bien fui parte de él; ni David Copperfield en sus mejores actuaciones en Las Vegas podría lograr un "truco" tan fabuloso.
Mi "papel" en el espectáculo era el de ayudante, y como todo ayudante que se precie, la maga, (porque el mago era maga), me invitó a entrar en una cabina, "nada por aquí, nada por allá", una vuelta, una nube de..., unos polvos mágicos, una ráfaga de aire, y voilà, de la cabina salió otra persona, aquella figura que se reflejaba en el espejo no era yo, no podía ser yo, o ¿era yo?. La magia consiste en engañar al ojo y esta vez la "maga" lo logró. ¿De qué nos estará hablando? os estaréis preguntando.
¡Del bronceado sin sol!. Mi gran descubrimiento. Entré con mi piel blanca y salí, en cuestión de 15 minutos, con un moreno digno de las mejores vacaciones en el Caribe. Natural, sin riesgos para la piel, rápido, cómodo, huele bien, no como los autobronceadores que huelen a "rancio", y me duró más de 8 días. Es el moreno a base de caña de azúcar, con una pequeña pistola te van "pintando" y luego con la misma pistola te van secando. El efecto es "espectacular" os lo prometo, incluso en la cara queda genial; no obstante informaos bien, alguna amiga me comentó que ella lo había hecho y que había quedado como "un cuadro mal pintado"; poneos en buenas manos.
Yo lo hice en la peluquería de Montse Herráiz, en Madrid, en la calle Maudes y el resultado no pudo ser mejor, "pura magia"; utilizan el método "Natural Bronze" ( www.naturalbronzespain.com). Hay muchos centros que ofertan este servicio en toda España.
Lo recomiendo sobre todo si tenéis que acudir a algún evento especial: bodas, comuniones, bautizos..., o simplemente porque tenéis una cita especial y queréis causar sensación, la ropa que llevéis lucirá mucho más, os lo aseguro.
Se me olvidaba, el precio: Cuerpo entero 45€, y de cintura para arriba unos 28€.
Hola, mi pasión es la moda y desde aquí pretendo compartir con vosotros mis mejores hallazgos tras recorrer los rincones de Madrid en busca de esa pequeña tienda que esconde grandes tesoros. La moda es cara, pero los chollos existen y espero ayudaros a encontrarlos.
lunes, 16 de mayo de 2011
domingo, 15 de mayo de 2011
Lorca, y no es poesía
Hola a todos:
Han pasado varios días sin que pudiera escribiros, no ha sido culpa mía, ha sido ha causa de "las nuevas tecnologías", ¡han fallado!, como los humanos, no son infalibles. Los bloggeros hemos estado "incomunicados" desde el jueves pasado, hasta ayer, en que se restableció el servicio, no podíamos acceder a nuestro blog, sólo leer los últimos artículos que habíamos colgado.
No obstante, no he perdido el tiempo: He salido en busca de "esos pequeños tesoros" que tanto nos interesan; he visitado el Museo Reina Sofía y en él he podido descubrir también "pequeños tesoros" que sin duda alguna pasarían desapercibidos a los ojos de muchos visitantes, pero como siempre tuve a un "Lazarillo de Tormes" que me descubrió el camino y he
caminado, he caminado mucho, mucho, mucho en busca de ¿quién sabe?...
Pronto os lo descubriré.
Desde aquí y aunque sea tarde quiero que me permitáis dedicar unas palabras a las gentes de Lorca:
El jueves durante unos breves instantes el suelo temblo y la tierra se "partió", buscaba su sitio, necesitaba colocarse de nuevo, se había desperezado después de una "larga siesta"; y mientras la tierra se despertaba, comenzaba la pesadilla para mucha de nuestra gente.
-"Nueve muertos", oí en la radio; mi corazón se encogió. "Una madre muere, pero salva a sus dos hijos de corta edad, al cubrirlos con su cuerpo"; mi corazón se estremeció. Los comentarios "Les ha dado de nuevo la vida"; "el instinto de una madre"; "qué no haría una madre"; "sólo una madre puede hacer algo así"... Y ¡un padre también!.
La fuerza de la naturaleza nos ha dado otro "zarpazo", qué pequeña me siento ante ella...
He leído hace poco una frase que me hizo pensar "La vida son pequeñas batallas que podemos ganar, o perder" ; y yo agrego "pero que debemos de luchar, día a día", y eso es lo que esta gente tendrá que hacer, luchar día a día y con la ayuda de todos, y la de Dios para los que crean en él, llegará el día en que "vencerán".
Han pasado varios días sin que pudiera escribiros, no ha sido culpa mía, ha sido ha causa de "las nuevas tecnologías", ¡han fallado!, como los humanos, no son infalibles. Los bloggeros hemos estado "incomunicados" desde el jueves pasado, hasta ayer, en que se restableció el servicio, no podíamos acceder a nuestro blog, sólo leer los últimos artículos que habíamos colgado.
No obstante, no he perdido el tiempo: He salido en busca de "esos pequeños tesoros" que tanto nos interesan; he visitado el Museo Reina Sofía y en él he podido descubrir también "pequeños tesoros" que sin duda alguna pasarían desapercibidos a los ojos de muchos visitantes, pero como siempre tuve a un "Lazarillo de Tormes" que me descubrió el camino y he
caminado, he caminado mucho, mucho, mucho en busca de ¿quién sabe?...
Pronto os lo descubriré.
Desde aquí y aunque sea tarde quiero que me permitáis dedicar unas palabras a las gentes de Lorca:
El jueves durante unos breves instantes el suelo temblo y la tierra se "partió", buscaba su sitio, necesitaba colocarse de nuevo, se había desperezado después de una "larga siesta"; y mientras la tierra se despertaba, comenzaba la pesadilla para mucha de nuestra gente.
-"Nueve muertos", oí en la radio; mi corazón se encogió. "Una madre muere, pero salva a sus dos hijos de corta edad, al cubrirlos con su cuerpo"; mi corazón se estremeció. Los comentarios "Les ha dado de nuevo la vida"; "el instinto de una madre"; "qué no haría una madre"; "sólo una madre puede hacer algo así"... Y ¡un padre también!.
La fuerza de la naturaleza nos ha dado otro "zarpazo", qué pequeña me siento ante ella...
He leído hace poco una frase que me hizo pensar "La vida son pequeñas batallas que podemos ganar, o perder" ; y yo agrego "pero que debemos de luchar, día a día", y eso es lo que esta gente tendrá que hacer, luchar día a día y con la ayuda de todos, y la de Dios para los que crean en él, llegará el día en que "vencerán".
miércoles, 11 de mayo de 2011
Castañer: Tacones y comodidad unidos
Hola a todos:
Creo que no soy la única que desea encontrar unas sandalias, unos zapatos, algún calzado para este verano, que sea cómodo, mono (vamos, que no quiero Geox, ni 24h, puesto que, aunque en los últimos tiempos han mejorado esteticamente, sus diseños no dejan de ser un poco "ortopédicos"), y que tenga tacón. A simple vista parece una tarea fácil, pero os puedo asegurar que se trata de una ardúa tarea.
Dirijo mis pasos hacia el Corte Inglés de Castellana, en Madrid (ya en su día os comenté que lo han ampliado y actualmente lo que no encontréis allí, probablemente no lo encontraréis en ningún otro sitio). En un solo espacio puedes encontrar todas las marcas de calzado que os podáis imaginar; la tercera planta es mi destino, el destino deseado de toda "Imelda Marcos", y haced acto de contricción, casi todas tenemos una "Imelda" en nuestro interior.
"Ante tanto zapato seguro, seguro, que algo encontraré". ¡Ingenua!.
Comencé el recorrido, ¿y qué me encontré?: Tacones altos, altíiiiisimos y finos, finíiiisimos; sandalias planas, planíiiisimas; plataformas de madera con tacones anchos, anchíiiisimos; zapatos "ortopédicos" con esas suelas de goma inclasificables, aptos para grandes caminatas, pero no para lucir pies; Ah¡, y sin olvidarme de algunos modelos que, al cogerlos, menos mal que voy al gimnasio y hago pesas, casi se me rompen los brazos, serían ideales para "hacer gemelos", podrían pesar casi ¿dos Kilos?, no exagero, de verdad.
Me prometí a mí misma que no saldría de allí sin mis zapatos.
Y los encontré, vaya si los encontré: Unas cuñas de esparto, ideales, de Castañer, en color camel, de ante, y con ¡puntera fina!; al no tener la punta redonda estilizan más el pie; son muy cómodas y el mismo modelo lo puedes encontrar en varios colores, negro, azul marino.., y también en tela, y ¡no pesan nada!. Y lo más importante, su precio: Este modelo en concreto es relativamente barato para la marca, las de ante cuestan unos 85€ y las de tela son un poco más baratas, unos 70€. Fijaos bien a la hora de comprar, algunos modelos de Castañer alcanzan los 230€, tened cuidado y preguntad su precio.
Muchas marcas, y en muchas tiendas, podemos encontrar cuñas de esparto más baratas; antes de adquirirlas tened en cuenta que no pesen, algunas pueden llegar a convertirse en una auténtica tortura, que sujeten bien el pie, y sobre todo, que estén forradas por dentro, si no os puedo asegurar por experiencia que el roce de la planta de los pies con el esparto puede levantar "ampollas" literalemte.
Creo que no soy la única que desea encontrar unas sandalias, unos zapatos, algún calzado para este verano, que sea cómodo, mono (vamos, que no quiero Geox, ni 24h, puesto que, aunque en los últimos tiempos han mejorado esteticamente, sus diseños no dejan de ser un poco "ortopédicos"), y que tenga tacón. A simple vista parece una tarea fácil, pero os puedo asegurar que se trata de una ardúa tarea.
Dirijo mis pasos hacia el Corte Inglés de Castellana, en Madrid (ya en su día os comenté que lo han ampliado y actualmente lo que no encontréis allí, probablemente no lo encontraréis en ningún otro sitio). En un solo espacio puedes encontrar todas las marcas de calzado que os podáis imaginar; la tercera planta es mi destino, el destino deseado de toda "Imelda Marcos", y haced acto de contricción, casi todas tenemos una "Imelda" en nuestro interior.
"Ante tanto zapato seguro, seguro, que algo encontraré". ¡Ingenua!.
Comencé el recorrido, ¿y qué me encontré?: Tacones altos, altíiiiisimos y finos, finíiiisimos; sandalias planas, planíiiisimas; plataformas de madera con tacones anchos, anchíiiisimos; zapatos "ortopédicos" con esas suelas de goma inclasificables, aptos para grandes caminatas, pero no para lucir pies; Ah¡, y sin olvidarme de algunos modelos que, al cogerlos, menos mal que voy al gimnasio y hago pesas, casi se me rompen los brazos, serían ideales para "hacer gemelos", podrían pesar casi ¿dos Kilos?, no exagero, de verdad.
Me prometí a mí misma que no saldría de allí sin mis zapatos.
Y los encontré, vaya si los encontré: Unas cuñas de esparto, ideales, de Castañer, en color camel, de ante, y con ¡puntera fina!; al no tener la punta redonda estilizan más el pie; son muy cómodas y el mismo modelo lo puedes encontrar en varios colores, negro, azul marino.., y también en tela, y ¡no pesan nada!. Y lo más importante, su precio: Este modelo en concreto es relativamente barato para la marca, las de ante cuestan unos 85€ y las de tela son un poco más baratas, unos 70€. Fijaos bien a la hora de comprar, algunos modelos de Castañer alcanzan los 230€, tened cuidado y preguntad su precio.
Muchas marcas, y en muchas tiendas, podemos encontrar cuñas de esparto más baratas; antes de adquirirlas tened en cuenta que no pesen, algunas pueden llegar a convertirse en una auténtica tortura, que sujeten bien el pie, y sobre todo, que estén forradas por dentro, si no os puedo asegurar por experiencia que el roce de la planta de los pies con el esparto puede levantar "ampollas" literalemte.
martes, 10 de mayo de 2011
Boda Real Inglesa: Comentarios entre amigas
Hola a todos:
Os prometí que estudiaría a fondo los estilismos de la "Boda Real", y lo he hecho. Mi primer consejo es que os compréis el Hola, Lecturas o cualquiera de las revistas que han salido con las fotos de la boda, y consevadlas, os podrán servir en el futuro para saber qué ponerte, y ¡que no ponerte! para esta clase de eventos; yo conservo las de la boda de nuestros príncipes.
Las fotos que acompaño las he sacado de la Revista HOLA, número 3.484, de 11 de mayo.
Comienzo mi examen particular por Victoria Beckham: en su día ya os dije que para mí fue la más elegante, porque arriesgó con el tocado y el peinado y acertó, ella os puede gustar más o menos, pero hay que reconocer que tiene estilo, muuuucho estilo, y los zapatos de Louboutin que llevaba eran impresionantes, aunque creo que antes de calzártelos sería necesario tomarse una biodramina, son excesivamente altos y no todo el mundo podría caminar con ellos.
Me impresionó por su elegancia la futura Princesa de Mónaco, Charlene Wittstock, de Arkris, con un modelo en gris perla y una pamela espectacular, y atención al maquillaje, estaba radiante. Apartado "pamela", tened en cuenta vuestra estatura, si sois altas la pamela os quedará bien y podréis lucirla, si sois bajitas huid de ellas, pareceréis un champiñón, optad por un tocado de lado con plumas que salgan disparadas hacia arriba, os estilizarán muchísimo.
Otra de las mujeres que me impresionaron, y creo que junto con Victoria Beckham la invitada más elegante de la boda, fue Zara Phillips, sobrina de la reina; el tocado que llevaba era sencillamente espectacular, firmado como no podía ser de otra manera por Philip Treacy, el gurú de los tocados y pamelas, (si observáis, la mayor parte de las invitadas llevaban tocados de este diseñador, pero sus precios son muy, muy, muy elevados, a partir de 600€ una pluma, en serio, aunque yo he descubierto nuestra Philip Treacy española, nada que envidiar al diseñador londinense, y con precios asequibles). El color elegido por Zara fue el gris, y lo complementaba con unos zapatos negros de charol firmados por Jimmy Choo, y ¡atención a la cartera con estampado de leopardo! me encanta. Un diez para su estilismo.
Mención especial para la madre de la novia, Carole Middleton, con un modelo azul celeste, compuesto por un abrigo en crepé de lana y vestido de seda y con pasamanería en los puños, y como complementos una pamela a juego. Elegante y discreta, y atención al maquillaje, los ojos estaban muy bien pintados, aunque creo que se pasaron un poco con el colorete, aún así estaba fantástica. Así deben ir las madres de los contrayentes, elegantes y discretas, sin arriesgar en exceso, para no llamar mucho la atención, pues ese día los ojos tienen que estar puestos en los novios.
En cuanto a la novia, a mí personalmente me gustó porque creo que era ella misma, su estilo, no iba disfrazada. El pelo suelto me gustó; tal vez la cola y el velo del vestido eran un poco cortos, pero sí, me gustó, un diez para su vestido. Las mangas de encaje son dignas de ser copiadas;
su hermana, otro diez, me atrevería a decir que en cierta medida la eclipsó.
Llegados a este punto haré una mención especial, y a modo de transición, al estilismo de la Reina Isabel II, va vestida de ella misma, fiel a su estilo particular, en amarillo, con su pamela "de siempre", no defraudó.
Y ahora ¡lo que nunca, nunca debéis llevar a un evento!
Las nietas de la Reina, las hijas del príncipe Andrés, un ¡horrooooor!, me faltán oes para reflejar lo que sentí al verlas; conocéis ese dicho que dice "aunque la mona se vista de seda, mona se queda", pues eso, ¿es que no tenían un espejo en su casa o alguien que les dijera que iban ridículas?
Las revistas dicen que llevaban unos "originales y llamativos tocados", traducido llevaban unos tocados "espantosos", uno de ellos el de Beatriz a mí me recordaba a un calamar, y el de su hermana a los pavos reales que pasean por el parque de San Francisco en Oviedo; y qué decir de sus vestidos, puede salvarse el Valentino que llevaba Beatriz en color Nude, pero el de su hermana parece sacado de un cuadro de Toulousse Lautrec, del Moulin Rouge, entre nosotros, parecía una mesa camilla; y qué podemos decir del maquillaje, parece que en vez de ojos ahumados les han dado dos puñetazos en los ojos. Han llamado la atención, sí, pero no para bien, aunque tal vez su lema sea "que hablen de nosotros aunque sea para mal, pero que hablen".
La princesa Victoria de Suecia no acertó con el estilismo, ni me gustó la pamela que llevaba, ni el peinado, ese moño grande ladeado, creo que fue el mismo que llevó la noche anterior en la cena, lo "aprovecharía", ni el vestido, aunque estuviera firmado por el mismísimo Elie Saab, ¡cómo un vestido de alta costura puede llevar esa cremallera en la espalda!; además le quedaba ¿un poquito apretado?, iba lo que se dice embutida, y ese colgante que llevaba, y ese broche, es demasiado joven para llevar ese tipo de joyas y ¡llevaba reloj!, nunca, nunca se debe llevar reloj a este tipo de eventos; lo único que me gustó fue el color, melocotón, favorece mucho.
Y en cuanto a nuestra representación:
- Nuestra reina llevaba un conjunto de chaqueta y vestido en color azul, pero con una botonadura horrorosa, parecían los pompones del arlequín, y ese collar, y esas pulseras que llevaba, ella tiene joyas "dignas de una Reina", y estos son los momentos en que deberían lucirse.
- En cuanto a nuestra princesa, el día anterior en la cena estaba espectacular con un vestido palabra de honor, en tono violeta y con pedrería, de Felipe Varela, pero el día de la boda iba "discreta", creo que no estaba favorecida, ese color rosa es muy difícil; esas mangas transparentes, tal vez para disimular su ¿extrema delgadez? no iban con el vestido, parecían "un añadido"; y ese tocado, sin palabras, le hacía más bajita y ocultaba su cara.
Por la noche el Príncipe de Gales ofreció una cena en honor de los contrayentes: Camila iba "guapísima", de verdad, con una especie de Caftán en tono azúl Klein; la hermana de Catherine, Pippa, volvió a deslumbrar con un vestido con escote en v en color verde esmeralda;
y para ¿deslumbrar? los modelos de nuestras representantes españolas en esta cena, Delfina Sanz, esposa del presidente de Porcelanosa, y Elia Guillamón, esposa del responsable de la firma en Inglaterra, las dos con grandes pamelas. ¿Habéis visto a alguna invitada a la cena con pamela? Por mucho que te guste una pamela, las reglas de protocolo nos dicen que a partir de las cinco de la tarde las pamelas ¡están prohíbidaaas!.
Os prometí que estudiaría a fondo los estilismos de la "Boda Real", y lo he hecho. Mi primer consejo es que os compréis el Hola, Lecturas o cualquiera de las revistas que han salido con las fotos de la boda, y consevadlas, os podrán servir en el futuro para saber qué ponerte, y ¡que no ponerte! para esta clase de eventos; yo conservo las de la boda de nuestros príncipes.
Las fotos que acompaño las he sacado de la Revista HOLA, número 3.484, de 11 de mayo.
Comienzo mi examen particular por Victoria Beckham: en su día ya os dije que para mí fue la más elegante, porque arriesgó con el tocado y el peinado y acertó, ella os puede gustar más o menos, pero hay que reconocer que tiene estilo, muuuucho estilo, y los zapatos de Louboutin que llevaba eran impresionantes, aunque creo que antes de calzártelos sería necesario tomarse una biodramina, son excesivamente altos y no todo el mundo podría caminar con ellos.
Me impresionó por su elegancia la futura Princesa de Mónaco, Charlene Wittstock, de Arkris, con un modelo en gris perla y una pamela espectacular, y atención al maquillaje, estaba radiante. Apartado "pamela", tened en cuenta vuestra estatura, si sois altas la pamela os quedará bien y podréis lucirla, si sois bajitas huid de ellas, pareceréis un champiñón, optad por un tocado de lado con plumas que salgan disparadas hacia arriba, os estilizarán muchísimo.
Otra de las mujeres que me impresionaron, y creo que junto con Victoria Beckham la invitada más elegante de la boda, fue Zara Phillips, sobrina de la reina; el tocado que llevaba era sencillamente espectacular, firmado como no podía ser de otra manera por Philip Treacy, el gurú de los tocados y pamelas, (si observáis, la mayor parte de las invitadas llevaban tocados de este diseñador, pero sus precios son muy, muy, muy elevados, a partir de 600€ una pluma, en serio, aunque yo he descubierto nuestra Philip Treacy española, nada que envidiar al diseñador londinense, y con precios asequibles). El color elegido por Zara fue el gris, y lo complementaba con unos zapatos negros de charol firmados por Jimmy Choo, y ¡atención a la cartera con estampado de leopardo! me encanta. Un diez para su estilismo.
Mención especial para la madre de la novia, Carole Middleton, con un modelo azul celeste, compuesto por un abrigo en crepé de lana y vestido de seda y con pasamanería en los puños, y como complementos una pamela a juego. Elegante y discreta, y atención al maquillaje, los ojos estaban muy bien pintados, aunque creo que se pasaron un poco con el colorete, aún así estaba fantástica. Así deben ir las madres de los contrayentes, elegantes y discretas, sin arriesgar en exceso, para no llamar mucho la atención, pues ese día los ojos tienen que estar puestos en los novios.
En cuanto a la novia, a mí personalmente me gustó porque creo que era ella misma, su estilo, no iba disfrazada. El pelo suelto me gustó; tal vez la cola y el velo del vestido eran un poco cortos, pero sí, me gustó, un diez para su vestido. Las mangas de encaje son dignas de ser copiadas;
su hermana, otro diez, me atrevería a decir que en cierta medida la eclipsó.
Llegados a este punto haré una mención especial, y a modo de transición, al estilismo de la Reina Isabel II, va vestida de ella misma, fiel a su estilo particular, en amarillo, con su pamela "de siempre", no defraudó.
Y ahora ¡lo que nunca, nunca debéis llevar a un evento!
Las nietas de la Reina, las hijas del príncipe Andrés, un ¡horrooooor!, me faltán oes para reflejar lo que sentí al verlas; conocéis ese dicho que dice "aunque la mona se vista de seda, mona se queda", pues eso, ¿es que no tenían un espejo en su casa o alguien que les dijera que iban ridículas?
Las revistas dicen que llevaban unos "originales y llamativos tocados", traducido llevaban unos tocados "espantosos", uno de ellos el de Beatriz a mí me recordaba a un calamar, y el de su hermana a los pavos reales que pasean por el parque de San Francisco en Oviedo; y qué decir de sus vestidos, puede salvarse el Valentino que llevaba Beatriz en color Nude, pero el de su hermana parece sacado de un cuadro de Toulousse Lautrec, del Moulin Rouge, entre nosotros, parecía una mesa camilla; y qué podemos decir del maquillaje, parece que en vez de ojos ahumados les han dado dos puñetazos en los ojos. Han llamado la atención, sí, pero no para bien, aunque tal vez su lema sea "que hablen de nosotros aunque sea para mal, pero que hablen".
La princesa Victoria de Suecia no acertó con el estilismo, ni me gustó la pamela que llevaba, ni el peinado, ese moño grande ladeado, creo que fue el mismo que llevó la noche anterior en la cena, lo "aprovecharía", ni el vestido, aunque estuviera firmado por el mismísimo Elie Saab, ¡cómo un vestido de alta costura puede llevar esa cremallera en la espalda!; además le quedaba ¿un poquito apretado?, iba lo que se dice embutida, y ese colgante que llevaba, y ese broche, es demasiado joven para llevar ese tipo de joyas y ¡llevaba reloj!, nunca, nunca se debe llevar reloj a este tipo de eventos; lo único que me gustó fue el color, melocotón, favorece mucho.
Y en cuanto a nuestra representación:
- Nuestra reina llevaba un conjunto de chaqueta y vestido en color azul, pero con una botonadura horrorosa, parecían los pompones del arlequín, y ese collar, y esas pulseras que llevaba, ella tiene joyas "dignas de una Reina", y estos son los momentos en que deberían lucirse.
- En cuanto a nuestra princesa, el día anterior en la cena estaba espectacular con un vestido palabra de honor, en tono violeta y con pedrería, de Felipe Varela, pero el día de la boda iba "discreta", creo que no estaba favorecida, ese color rosa es muy difícil; esas mangas transparentes, tal vez para disimular su ¿extrema delgadez? no iban con el vestido, parecían "un añadido"; y ese tocado, sin palabras, le hacía más bajita y ocultaba su cara.
Por la noche el Príncipe de Gales ofreció una cena en honor de los contrayentes: Camila iba "guapísima", de verdad, con una especie de Caftán en tono azúl Klein; la hermana de Catherine, Pippa, volvió a deslumbrar con un vestido con escote en v en color verde esmeralda;
y para ¿deslumbrar? los modelos de nuestras representantes españolas en esta cena, Delfina Sanz, esposa del presidente de Porcelanosa, y Elia Guillamón, esposa del responsable de la firma en Inglaterra, las dos con grandes pamelas. ¿Habéis visto a alguna invitada a la cena con pamela? Por mucho que te guste una pamela, las reglas de protocolo nos dicen que a partir de las cinco de la tarde las pamelas ¡están prohíbidaaas!.
lunes, 9 de mayo de 2011
Verdades y mentiras sobre los zuecos
Hola a todos:
He cometido el mismo error que la primavera pasada, que razón tenía Julio Iglesias al cantar "y tropecé de nuevo con la misma piedra"; en mi caso ¡con los zuecos!
Al igual que la temporada pasada, y la pasada, y la pasada,...(realmente se llevan siempre), los zuecos son uno de los complementos estrella.
Ya por el mes de febrero, yo me había enamorado de unos de Miú Miú de flores y con un tacón vertiginoso, aunque el desenamoramiento me sobrevino con gran rapidez, al ver su precio, rondaba los 380€. "No puedo gastarme tanto dinero en unos zuecos, estamos en crisis, seguro que encontraré otros más baratos, muuuucho más baratos, y que me gusten".
Y así fue, los encontré en un cartel de H&M, unos zuecos en marrón chocolate, con flecos y unos tacones vetiginosos. ¡Los quiero!.
Aún no habían llegado a las tiendas, así que todas las semanas me pasaba por la tienda, y por fín, tras una larga espera, unos dos meses aproximadamente, los tenía entre mis manos. Y su precio, su maravilloso precio, me enamoró, 39,90€.
No pude esperar y al día siguiente los estrené. Había quedado con una amiga a unos 800 metros de mi casa, y os prometo que fueron los 800 metros más largos de mi vida; no sé como serían los instrumentos de tortura de la Inquisición, pero os aseguro que estos zuecos podrían formar parte de ellos. A los apenas 100 metros de mi casa los zuecos comenzaron a hacerme daño, podía sentir cómo se iban formando pequeñas ampollas en mis dedos meñiques, pero me dije "resiste que son monísimos y te estilizan"; a los 200 metros mis pies comenzaron a sudar y con cada paso que daba el zueco se me iba, así que opté por aplicar el "método garra": encoge los dedos y trata de sujetar el zueco; a los 300 metros las rodillas dijeron ¡basta de torturas! aún así fuí ¿valiente? y caminé un poquito más.
A los 400 metros estaba parada en mitad del Paseo de la Habana cambiéndome el calzado, porque si algo he aprendido a lo largo de estos años es que cuando lleves zapatos de tacón y preveas que vas a caminar mucho, en tu bolso no deben de faltar unas manoletinas, francesitas o como queráis llamarlas, qué alivio, qué maravilloso alivio al calzarme mis francesitas,¡os quiero!.
Los siguientes 400 metros los recorrí en cinco minutos, ligera, agil cual gacela, sintiéndome libre, aunque los pies me dolian aún.
Me había retrasado unos 10 minutos, le contaría a mi amiga lo que me había ocurrido... pero ella aún no había llegado; a los pocos minutos sonó mi movil.
-"Me voy a retrasar, ya te contaré"; Y me contó, me contó, ¡los zapatos le habían hecho daño y apenas podía caminar!. Entramos en la primera zapatería que encontramos y ella se compró unos zapatos, y unas bailarinas, estas últimas por recomendación mía.
Resumiendo, mis rodillas se resintieron durante una semana; mis pies estaban decorados con tiritas, no había dedo en el que no tuviera una ampolla, pero quería unos zuecos y este fue el precio que tuve que pagar.
Pero os había dicho que había vuelto a tropezar con la misma piedra, y sólo el hombre tropieza dos, tres, cuatro... veces con la misma piedra.
El año pasado había comprado otros zuecos de la marca Unisa, preciosos, de piel muy suave, en color camel, y me pasó lo mismo, sobre todo me dolían las rodillas, la suela de madera es muy dura y al pisar las rodillas se resienten muchísimo, estuve casi 15 días sin poder poner unos zapatos de tacón.
Así que mi consejo es que antes de comprar unos zuecos, aseguraros de que podéis caminar bien, que no pesen, los hay que pesan una tonelada, que vuestras rodillas no sufran la dureza de la madera, procurad que no tengan mucho tacón, que estén forrados por dentro, porque sino como os sude un poco el pie, el zueco puede convertirse en un arma arrojadiza, fijaos también en óomo os sienta en el pie, no son muy favorecedores y puede haceros el tobillo muy ancho, yo sólo los llevaría con un vestido largo, con pantalones, o con un mono (que no se vean las piernas), y sobre todo
mi consejo es que no seáis esclavas de la moda, a veces, sólo a veces, esa esclavitud pasa factura.
He cometido el mismo error que la primavera pasada, que razón tenía Julio Iglesias al cantar "y tropecé de nuevo con la misma piedra"; en mi caso ¡con los zuecos!
Al igual que la temporada pasada, y la pasada, y la pasada,...(realmente se llevan siempre), los zuecos son uno de los complementos estrella.
Ya por el mes de febrero, yo me había enamorado de unos de Miú Miú de flores y con un tacón vertiginoso, aunque el desenamoramiento me sobrevino con gran rapidez, al ver su precio, rondaba los 380€. "No puedo gastarme tanto dinero en unos zuecos, estamos en crisis, seguro que encontraré otros más baratos, muuuucho más baratos, y que me gusten".
Y así fue, los encontré en un cartel de H&M, unos zuecos en marrón chocolate, con flecos y unos tacones vetiginosos. ¡Los quiero!.
Aún no habían llegado a las tiendas, así que todas las semanas me pasaba por la tienda, y por fín, tras una larga espera, unos dos meses aproximadamente, los tenía entre mis manos. Y su precio, su maravilloso precio, me enamoró, 39,90€.
No pude esperar y al día siguiente los estrené. Había quedado con una amiga a unos 800 metros de mi casa, y os prometo que fueron los 800 metros más largos de mi vida; no sé como serían los instrumentos de tortura de la Inquisición, pero os aseguro que estos zuecos podrían formar parte de ellos. A los apenas 100 metros de mi casa los zuecos comenzaron a hacerme daño, podía sentir cómo se iban formando pequeñas ampollas en mis dedos meñiques, pero me dije "resiste que son monísimos y te estilizan"; a los 200 metros mis pies comenzaron a sudar y con cada paso que daba el zueco se me iba, así que opté por aplicar el "método garra": encoge los dedos y trata de sujetar el zueco; a los 300 metros las rodillas dijeron ¡basta de torturas! aún así fuí ¿valiente? y caminé un poquito más.
A los 400 metros estaba parada en mitad del Paseo de la Habana cambiéndome el calzado, porque si algo he aprendido a lo largo de estos años es que cuando lleves zapatos de tacón y preveas que vas a caminar mucho, en tu bolso no deben de faltar unas manoletinas, francesitas o como queráis llamarlas, qué alivio, qué maravilloso alivio al calzarme mis francesitas,¡os quiero!.
Los siguientes 400 metros los recorrí en cinco minutos, ligera, agil cual gacela, sintiéndome libre, aunque los pies me dolian aún.
Me había retrasado unos 10 minutos, le contaría a mi amiga lo que me había ocurrido... pero ella aún no había llegado; a los pocos minutos sonó mi movil.
-"Me voy a retrasar, ya te contaré"; Y me contó, me contó, ¡los zapatos le habían hecho daño y apenas podía caminar!. Entramos en la primera zapatería que encontramos y ella se compró unos zapatos, y unas bailarinas, estas últimas por recomendación mía.
Resumiendo, mis rodillas se resintieron durante una semana; mis pies estaban decorados con tiritas, no había dedo en el que no tuviera una ampolla, pero quería unos zuecos y este fue el precio que tuve que pagar.
Pero os había dicho que había vuelto a tropezar con la misma piedra, y sólo el hombre tropieza dos, tres, cuatro... veces con la misma piedra.
El año pasado había comprado otros zuecos de la marca Unisa, preciosos, de piel muy suave, en color camel, y me pasó lo mismo, sobre todo me dolían las rodillas, la suela de madera es muy dura y al pisar las rodillas se resienten muchísimo, estuve casi 15 días sin poder poner unos zapatos de tacón.
Así que mi consejo es que antes de comprar unos zuecos, aseguraros de que podéis caminar bien, que no pesen, los hay que pesan una tonelada, que vuestras rodillas no sufran la dureza de la madera, procurad que no tengan mucho tacón, que estén forrados por dentro, porque sino como os sude un poco el pie, el zueco puede convertirse en un arma arrojadiza, fijaos también en óomo os sienta en el pie, no son muy favorecedores y puede haceros el tobillo muy ancho, yo sólo los llevaría con un vestido largo, con pantalones, o con un mono (que no se vean las piernas), y sobre todo
mi consejo es que no seáis esclavas de la moda, a veces, sólo a veces, esa esclavitud pasa factura.
miércoles, 4 de mayo de 2011
Kiko: Cosmética a buen precio.
Hola a todos:
Hace unas semanas, paseando por la calle Fuencarral de Madrid, me llamó la atención una tienda llamada Kiko, sombras de ojos, barras de labios, lip-gloss, esmaltes de uñas..., con una diversidad de colores difícil de imaginar; también tenían cremas, maquillajes, y todas las "herramientas necesarias para nuestra restauración".
Me informé acerca de esta marca, es italiana y hace ya tiempo que ha desembarcado en España, tienen puntos de venta repartidos por todo el territorio, sobre todo en centros comerciales.
¿Qué opino acerca de sus productos?
Bastante buenos unos gloss tratantes, voluminizadores, y mejor su precio 6,90€ aproximadamente; aceptables sus lacas de uñas, son brillantes y bastantes resistentes si las comparamos con las de otras marcas reconocidas; su precio, no llega a los 3,90 €, por lo que yo la recomiendo para comprar esos colores "especiales" que se llevan una y a lo sumo dos temporadas, sin que sintamos remordimientos por haber comprado algo que en realidad apenas vamos a utilizar, ya que su precio es muy bajo y nuestro bolsillo no se va a resentir; ahora se lleva el verde caqui, a mí personalmente no me gusta este color, no favorece nada a nuestras manos, pero, la moda es la moda.
No recomiendo sin embargo el rimmel, ni los maquillajes, y las limas de uñas son bastante malas, no "liman nada", ni...
Hace unas semanas, paseando por la calle Fuencarral de Madrid, me llamó la atención una tienda llamada Kiko, sombras de ojos, barras de labios, lip-gloss, esmaltes de uñas..., con una diversidad de colores difícil de imaginar; también tenían cremas, maquillajes, y todas las "herramientas necesarias para nuestra restauración".
Me informé acerca de esta marca, es italiana y hace ya tiempo que ha desembarcado en España, tienen puntos de venta repartidos por todo el territorio, sobre todo en centros comerciales.
¿Qué opino acerca de sus productos?
Bastante buenos unos gloss tratantes, voluminizadores, y mejor su precio 6,90€ aproximadamente; aceptables sus lacas de uñas, son brillantes y bastantes resistentes si las comparamos con las de otras marcas reconocidas; su precio, no llega a los 3,90 €, por lo que yo la recomiendo para comprar esos colores "especiales" que se llevan una y a lo sumo dos temporadas, sin que sintamos remordimientos por haber comprado algo que en realidad apenas vamos a utilizar, ya que su precio es muy bajo y nuestro bolsillo no se va a resentir; ahora se lleva el verde caqui, a mí personalmente no me gusta este color, no favorece nada a nuestras manos, pero, la moda es la moda.
No recomiendo sin embargo el rimmel, ni los maquillajes, y las limas de uñas son bastante malas, no "liman nada", ni...
lunes, 2 de mayo de 2011
De la Real boda a las bodas reales
Hola a todos:
Hoy he llegado a mi casa después de un largo y agitado puente pero necesitaba escribir unas líneas.
Ha sido, sin duda alguna, el fin de semana de la "Boda", telediarios, periódicos, prensa rosa, amarilla, incluso podríamos crear la verde, se han hecho eco de la que han bautizado como "La boda del siglo". Todos tenían puestos los ojos en Londres, deseando ver los modelos que las asistentes a tal evento llevarían. Los hombres, poco nos podrían sorprender ya que el protocolo exigía chaqué, y salvo alguna corbata llamativa, poco más podría llamar nuestra atención. Pero el protocolo también exigía tocado para las mujeres y ¿acaso no estábamos todos ansiosos por ver los "modelos" que lucirían las invitadas?.
El viernes no tuve tiempo de ver la retransmisión de la boda, y el sábado acudí a una "Boda" mucho más importante para mí, así que apenas pude ver alguna imagen, todo el mundo hablaba de la boda, del modelo de ésta, de aquélla, pero yo no podía opinar. Pero el domingo sí tuve la oportunidad de ver las fotos y sin lugar a duda os puedo decir que en mi modesta opinión si queréis saber lo que es estilo fijaros en la hermana de la novia, y en Victoria Beckham. No se les puede poner un pero, sencillas elegantes, discretas. El vestido de Pippa, la hermana de la novia, tenía un corte impecable; dibujaba sutilmente su silueta, -fijaos en los cortes que lleva el vestido en la parte de delante y ese escote, superfavorecedor; y la botonadura de la espalda... creo que en parte eclipsó a su hermana, y una novia sólo puede permitir una cosa así a su "hermana del alma", ¡A nadie más!. Para llamar la atención hay que insunuar, nunca, nunca enseñar.
Y si tuviera que decir quién fué la más elegante y dar la máxima puntuación, se la daría a Victoria Beckham. Llevaba un vestido de crêpe en color azul marino, casi negro, maravilloso. Sus cortes disimulaban todo lo que debe disimularse en una mujer embarazada de casi ocho meses, y el escote barco tan subido, estilizaba su cuello y encuadraba su cara para dar todo el protagonismo a ese ¡espectacular! tocado de Philip Treacy; y ese peinado que llevaba, una simple cola con el pelo tirante, hacia atrás. No se podía llevar otro peinado con ese tocado. Remataba su look con unos impresionantes Louboutin. El colmo de la elegancia.
Su secreto, probablemente resida en que se conoce muy bien. Sabe qué le favorece, cuáles son sus defectos y cómo disimularlos, y cuáles son sus puntos fuertes y cómo potenciarlos.
Pero cuidado, como me decía el peluquero que el sábado me estaba peinando para "mi boda", ahora muchas mujeres acudirían a él con la foto de Victoria para que les haga el mismo peinado. No todas tenemos su cara, ni su estilo. Poneos delante del espejo y ved que es lo que mejor os sienta. Vosotras sabéis qué es lo que os favorece, y lo que no. No tratéis de imitar a nadie, sed vosotras mismas, y como ya os dije en más de una ocasión, nosotras, todas nosotras somos estrellas, una entre un millón de estrellas, pero lo somos.
He comprado el "Hola" que ha salido este lunes, y os prometo que lo estudiaré a fondo, detenidamente, y ya os comentaré.
Por cierto, sí, sí que he visto el modelo de nuestra Princesa Letizia. Correcta y discreta, muy, muy, muy... discreta. No puedo decir nada más.
Y en cuanto a la boda a la que asistí, los invitados de chaqué, correctos, os puedo asegurar que las invitadas nada tenían que envidiar a las del viernes, elegancia y discrección a raudales, tocados especiales, sandalias con tacones de vértigo, y sobre todo, alegría, emoción a flor de piel, y amor, mucho amor... de todo tipo, de madre, de padre, de abuela, de hermanos, de tios... y hasta de primos¡. La madrina un diez, la Victoria Beckham de la boda.
¡Felicidades a los recién casados y que seais muy, muy, muy felices!
Hoy he llegado a mi casa después de un largo y agitado puente pero necesitaba escribir unas líneas.
Ha sido, sin duda alguna, el fin de semana de la "Boda", telediarios, periódicos, prensa rosa, amarilla, incluso podríamos crear la verde, se han hecho eco de la que han bautizado como "La boda del siglo". Todos tenían puestos los ojos en Londres, deseando ver los modelos que las asistentes a tal evento llevarían. Los hombres, poco nos podrían sorprender ya que el protocolo exigía chaqué, y salvo alguna corbata llamativa, poco más podría llamar nuestra atención. Pero el protocolo también exigía tocado para las mujeres y ¿acaso no estábamos todos ansiosos por ver los "modelos" que lucirían las invitadas?.
El viernes no tuve tiempo de ver la retransmisión de la boda, y el sábado acudí a una "Boda" mucho más importante para mí, así que apenas pude ver alguna imagen, todo el mundo hablaba de la boda, del modelo de ésta, de aquélla, pero yo no podía opinar. Pero el domingo sí tuve la oportunidad de ver las fotos y sin lugar a duda os puedo decir que en mi modesta opinión si queréis saber lo que es estilo fijaros en la hermana de la novia, y en Victoria Beckham. No se les puede poner un pero, sencillas elegantes, discretas. El vestido de Pippa, la hermana de la novia, tenía un corte impecable; dibujaba sutilmente su silueta, -fijaos en los cortes que lleva el vestido en la parte de delante y ese escote, superfavorecedor; y la botonadura de la espalda... creo que en parte eclipsó a su hermana, y una novia sólo puede permitir una cosa así a su "hermana del alma", ¡A nadie más!. Para llamar la atención hay que insunuar, nunca, nunca enseñar.
Y si tuviera que decir quién fué la más elegante y dar la máxima puntuación, se la daría a Victoria Beckham. Llevaba un vestido de crêpe en color azul marino, casi negro, maravilloso. Sus cortes disimulaban todo lo que debe disimularse en una mujer embarazada de casi ocho meses, y el escote barco tan subido, estilizaba su cuello y encuadraba su cara para dar todo el protagonismo a ese ¡espectacular! tocado de Philip Treacy; y ese peinado que llevaba, una simple cola con el pelo tirante, hacia atrás. No se podía llevar otro peinado con ese tocado. Remataba su look con unos impresionantes Louboutin. El colmo de la elegancia.
Su secreto, probablemente resida en que se conoce muy bien. Sabe qué le favorece, cuáles son sus defectos y cómo disimularlos, y cuáles son sus puntos fuertes y cómo potenciarlos.
Pero cuidado, como me decía el peluquero que el sábado me estaba peinando para "mi boda", ahora muchas mujeres acudirían a él con la foto de Victoria para que les haga el mismo peinado. No todas tenemos su cara, ni su estilo. Poneos delante del espejo y ved que es lo que mejor os sienta. Vosotras sabéis qué es lo que os favorece, y lo que no. No tratéis de imitar a nadie, sed vosotras mismas, y como ya os dije en más de una ocasión, nosotras, todas nosotras somos estrellas, una entre un millón de estrellas, pero lo somos.
He comprado el "Hola" que ha salido este lunes, y os prometo que lo estudiaré a fondo, detenidamente, y ya os comentaré.
Por cierto, sí, sí que he visto el modelo de nuestra Princesa Letizia. Correcta y discreta, muy, muy, muy... discreta. No puedo decir nada más.
Y en cuanto a la boda a la que asistí, los invitados de chaqué, correctos, os puedo asegurar que las invitadas nada tenían que envidiar a las del viernes, elegancia y discrección a raudales, tocados especiales, sandalias con tacones de vértigo, y sobre todo, alegría, emoción a flor de piel, y amor, mucho amor... de todo tipo, de madre, de padre, de abuela, de hermanos, de tios... y hasta de primos¡. La madrina un diez, la Victoria Beckham de la boda.
¡Felicidades a los recién casados y que seais muy, muy, muy felices!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)